Translate

El tiempo por Tutiempo.net

martes, 9 de julio de 2013

D. PABLO MORÁN, EL MAESTRO DE TRASONA



Si hay un maestro de Trasona, que todos los vecinos con más de cuarenta años recuerden con cariño es D. Pablo Morán.
Los recuerdos al hablar de D. Pablo, son de un maestro muy avanzado para sus tiempos, una persona afable que casi nunca castigaba, que organizaba funciones de teatro, jugaba los domingos al mus, y potenciaba los deportes.
Cuando desapareció la escuela de Trasona, D. Pablo estuvo como director del nuevo Colegio de Los Campos unos años hasta que se fue para Avilés.

Para recordar a este "Maestro" de Trasona, pedimos a su hijo Pablo, una de las personas que mejor lo conocieron, que nos relatase la vida de su padre, nadie mejor que él para  ayudarnos a realizar esta entrada.

Desde aquí  damos las gracias por su colaboración con este blog a Pablo Morán hijo.


Pablo Morán Corona nació en la provincia de Consolación del Sur (Cuba) el día 8 de Agosto del año 1.919.
Su padre, Rafael, emigrante, se casó con Concha Corona, matrimonio que tuvo seis hijos, el segundo de los cuales fue Pablo.
En 1.921 regresan a España y se instalan en el pueblo natal del marido.
Estudia el bachiller entre los años 1.931 a 1.936 en el Instituto de Segunda Enseñanza "Claudio Moyano" de Zamora que había comenzado su funcionamiento  hacia 1.920; el edificio existe actualmente con el mismo uso. En aquella época  el instituto dependía de la Universidad de Salamanca y su rector era entonces D. Miguel de Unamuno.
En Noviembre de 1.942 contrae matrimonio con Elísea teniendo cuatro hijos (tres niñas y un niño), la primera niña murió en Trasona en 1.953.


En 1.946 obtiene el título de Maestro de Enseñanza Primaria haciendo durante un año las prácticas en una pequeña localidad de Burgos de nombre Pinedillo que se encuentra cercana a Lerma y que en la actualidad cuenta con 42 habitantes. De Pinedillo recordaba el buen pan que hacían, los viajes en carro de cinco Kms. para salir a Lerma y  en la casa una calefacción llamada "de gloria" que ya utilizaban los romanos en las termas y era el antecedente remoto del hilo radiante por el suelo  actual.


Finalizado el curso 1946/47 solicita el traslado a Trasona. El motivo de elegir Trasona fue tener cerca una ciudad con Universidad (Oviedo) donde pudieran  estudiar en el futuro sus dos hijas nacidas hasta entonces. Y ahí comienza su trayectoria en Trasona como Maestro Nacional de la escuela unitaria de niños número uno. (En aquel momento no podía ni imaginar que el ochenta por ciento de su vida sería Trasona).


En el inicio del curso 1947/48  se aloja por breve tiempo en una casa de Overo, poco después viene su mujer y ocupan la Rectoral (que existe actualmente al lado de la autopista y aparece con aspecto distinto en alguna foto de la página webb). Entonces era una sola vivienda, un caserón destartalado que guardaba el archivo parroquial y que según manifestaba sólo ocupaban en una pequeña parte, lo demás estaba cerrado.


       Enseguida el Ayuntamiento, como era costumbre entonces, le asigna una vivienda adosada a la escuela en la que permanece hasta finales del mes de Septiembre del año 1.975.
Pero desde el primer momento la escuela fue siempre la misma, situada frente a la iglesia y a la que se llegaba cruzando un estrecho puente sobre la vía del ferrocarril estratégico que nunca llegó a funcionar (el puente aparece en varias fotografías). 


La escuela se había construido en el año 1872; en su fachada había una placa esculpida en piedra con esta inscripción:” Casa escuela fundada en 1.872 por ¿nombre? a expensas del capital que heredó de su  hijo José”.  Está claro que un indiano que falleció viviendo el padre fue quien aportó el dinero para levantar la escuela, lo cual era corriente y habitual entonces. En Asturias se conservan escuelas construidas por donaciones de indianos en número  suficiente. 


Era de anchas paredes de piedra, piso de madera, puerta con dos hojas (superior e inferior) y orientación norte-sur con ventanas en ambas paredes. En el interior, bastante grande, había varias filas de mesas de madera maciza con tinteros, dos encerados y hasta finales de los cincuenta los niños más pequeños  utilizaban pizarras pues las libretas y bolígrafos eran escasos.


 Como libros de texto “el cuaderno de rayas” y la enciclopedia Alvarez para los de más edad. El material escolar consistía en mapas de geografía desplegables, un armario con libros, un juego de pesas y medidas y otro de figuras geométricas de madera. En el invierno como calefacción, eficaz como pocas, una estufa de carbón sobre la que se ponía una lata con agua y hojas de eucalipto. Para alimentar la estufa cook o antracita que traía un camión y madera.


En los años cincuenta se repartía entre los escolares leche en polvo que mandaban los americanos como ayuda, venía en unos grandes bidones de color amarillento  de  un material fuerte y que terminaron utilizándose para guardar el cook y la antracita de la estufa.


Entonces en una misma escuela había niños desde seis a catorce años y el mismo maestro daba todas las asignaturas; esto hoy resultaría impensable, entonces era así y no había otra cosa.


Al lado de la escuela había un gran fresno, viejo, grueso y que acabó secándose en los años 80/90, seguramente este árbol lo plantaron al construir la escuela en el siglo XIX y le sobrevivió a ella quince o veinte años.



Como la construcción de Ensidesa supuso un cambio radical en la vida de Trasona la enseñanza ser vio también afectada. Durante los años cincuenta también impartió clases por las tardes en la Marzaniella pues al parecer todos los niños no cabían en la escuela (era la única en Trasona de niños). En total, contaba él, los dos grupos llegaron a sumar 100 niños.


A principios de los sesenta el Ministerio de Educación formó la llamada “Pequeña Universidad”  orientada a la escolarización de adultos analfabetos para que aprendiera a leer y escribir y en la que también impartió la docencia.
En todos esos años llegaron a pasar por la escuela alumnos cuyos hijos posteriormente también estudiaron con él; así de larga fue su trayectoria que hasta esa situación se dio con frecuencia. 

 
De la escuela salieron chicos que posteriormente estudiaron en la universidad cursando carreras superiores, también era común que terminaran sus estudios en las universidades laborales. .
Durante muchos años el curso escolar se cerraba invitando a todos los alumnos el día 29 de Junio, festividad de S. Pedro y S. Pablo, que entonces era festivo, a rosquillas y otros dulces formándose un gran ambiente en la escuela.


Durante su vida en Trasona participó en todas las actividades de la época. Fue socio fundador del Centro Cultural y Recreativo, junto con otras personas, teniendo una gran actividad en los años sesenta y principios de los setenta con conferencias, juegos, biblioteca, fiestas de fin de año, etc. 


Colaboró en las comedias y representaciones de los años cincuenta y principios de los sesenta. Fue concejal del Ayuntamiento de Corvera siendo alcalde “Paco”; de esa época viene el primer intento de poner un apeadero en Los Campos en la línea de Renfe S. Juan de Nieva-Oviedo que sólo sería realidad años después.


En los años sesenta organizó excursiones durante los veranos en las que participaban los vecinos de Trasona. Los destinos solían ser Ribadeo, Tarna, Somiedo o S. Isidro.
Hacia 1.968 comenzó el rumor que una autopista iba a pasar muy cerca del lugar que ocupaba la escuela, con el paso del tiempo el rumor se transformó en realidad y a principios del mes de Octubre del año 1.975 escuela y casa fueron demolidas.


La escuela tuvo una vida de 103 años, los dos últimos sin alumnos  pues en el curso 1972/73  todos los escolares  de Trasona estaban ya en un nuevo colegio .   

En el año 1.977 solicita el traslado para el colegio “Palacio Valdés” de Avilés para terminar jubilándose en el año 1.984. En el concurso de traslados del año 1.977 era el segundo maestro de España con más puntuación por los años de servicios prestados.
Después de su marcha de Trasona a finales de Septiembre de 1.975 continuó manteniendo amistad con  personas que o bien eran de allí o habían vivido en Trasona. A sus antiguos compañeros del colegio “Palacio Valdés” les visitaba  con frecuencia hasta que,  poco a poco y con el paso del tiempo los de edad aproximada fueron jubilándose también.


El día 13 de Octubre del año 2.003 fallecía en Oviedo a la edad de 84 años. Hoy descansa en el pueblo de su familia junto a su mujer y a su hija mayor.
Un hermano suyo, el mayor de todos, llevó una trayectoria semejante en Gijón donde ejerció la docencia desde principios de los años cuarenta hasta su jubilación. Poco tiempo después de su muerte le  dieron su nombre a una calle de Gijón: “calle del Maestro Amado Morán”.
En Trasona y en vida recibió D. Pablo de sus alumnos muestras sobradas de reconocimiento a su labor y de respeto a su persona, todavía se conservan hoy placas de homenajes de la época y distinciones por los méritos de ese tiempo.
El siempre consideró que Trasona había sido “su escuela” y donde transcurrió “su vida” y ya jubilado comentaba que a la escuela de Trasona “volvería ahora mismo.”

Gracias D. Pablo Morán Corona, por esa vida dedicada a Trasona, el pueblo no lo olvida.









1 comentario:

  1. Ya han transcurrido cuatro años de esta reseña y observo con sorpresa que nadie ha comentado esta joya literaria de nuestro pasado.Bien voy a comenzar enviando un abrazo a mi "compañero" de infancia Pablito del que guardo -como de otros tantos con los que pasé unos años inolvidables- buen recuerdo. Tal vez el hecho de abandonar tan joven Trasona haya idealizado sobremanera mi punto de vista sobre aquellos años pero mis recuerdos traen imágenes de risas y juegos quedando los momentos tristes diluidos en anécdotas que para nada empañan mi punto de vista sobre la educación de la época. Era la que era pero hoy en día no he visto en el colegio de mis hijos esa alegría ni el respeto al profesor que entonces profesábamos. A propósito de D.Pablo recuerdo su voz grave y exquisita pronunciación, y como anécdota, la profunda impresión que le causó el asesinato de Robert Kennedy hasta el punto de darnos fiesta..hecho que se me ha quedado grabado a fuego. No descubro nada nuevo si digo que mis mejores recuerdos con mis compañeros son los partidos de fútbol en el recreo a la sombra de ese fresno que también recordamos quienes vivimos aquellos años irrepetibles.

    ResponderEliminar