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domingo, 26 de septiembre de 2021

Serafín Fernández Fernández, un indiano de Trasona.


Esta es la imagen de Serafín que permanece en nuestra memoria.

Hay una imagen que perdura en nuestra mente desde pequeñas, es la del tío Serafín, acudía todos los domingos caminando por la vía del estratégico (por donde pasa ahora la autopista) a ver a los hijos y nietos de su hermana María, que vivíamos en Fafilán.

Era una persona entrañable, muy piadoso y cariñoso, nosotras le teníamos mucho cariño, era tío de nuestro padre y nos hacía mucha ilusión sus visitas a la casa de nuestras tías.

Al hacernos mayores e indagar un poco en la historia de nuestro pueblo, conocimos que nuestro tío Serafín había sido una persona que luchó por la unión del pueblo para poder reconstruirlo en los malos tiempos. 

Le hemos pedido a su hija Maria Jesús que nos diese los datos de su vida, os lo vamos a reflejar en esta entrada.

Serafín nació en el barrio Fafilán, el 4 de junio de 1885. Sus padres eran Manolín "de ca Lelo" y Pelegrina, natural de Calavero .

Era el quinto hijo del matrimonio. Acudió a la escuela del pueblo donde aprendió lo elemental, que era lo que ocurría en aquellos tiempos.

La vida en Trasona era difícil y muchos jóvenes se arriesgaban a marchar a "Las Américas", en busca de fortuna.
Serafín, fue uno de ellos. Previamente lo había hecho su hermano mayor, con tan mala suerte que murió en aquella tierra por unas fiebres fulminantes.
Cuando él dijo en su casa que se iba, su madre lloró muchísimo y trató de disuadirlo, no quería perder otro hijo, pero la ilusión que tenía Serafín, logró convencerla.
Embarcó para Cuba en el trasatlántico "María Cristina", un cinco de agosto de 1905.
Como sucedía siempre, los primeros tiempos fueron muy duros, tenía un primo gerente de "La Charanga" en la Habana que le ayudó a crear su propio negocio.

Serafín en Cuba.

Pasó por el pueblo de Madruga y finalmente se estableció en Minas, provincia de Camagüey.
Era constante y tenaz.
En las cartas a su hermana María (nuestra abuela), expresaba su añoranza por su tierra, sus gentes y sobre todo sus fiestas, añoraba los bailes y el sonido de la gaita. Preguntaba por todos los del pueblo, también contaba  que se encontraba en Cuba con otros muchos emigrantes de Trasona.


Encontramos esas cartas que le entregamos a su hija, entre la primera y la segunda había una gran diferencia en la letra y en la ortografía.

 Maria Jesús nos relata que él se dio cuenta de que su cultura era escasa y compró un diccionario, un manual epistolar y un libro titulado "Ortografía practica", los tres libros se conservan todavía en su casa de Trasona.
Montó una tienda  que llamó "La Barata", vendía ropa, sedería, perfumería y artículos de novedad.
Mandaba sedas y telas que aquí no había para que sus hermanas se vistiesen como unas señoritas, también les mandaba abanicos, en la foto de abajo vemos a sus padres posando con todas sus hijas vestidas con las telas que les enviaba  y su yerno Modesto para mandar la foto a Serafín y que viese que bien habían quedado.


Serafín como contaba en sus cartas añoraba mucho a su pueblo, volvió en dos ocasiones, cada vez que venía visitaba a toda la familia y en especial a sus hermanas ya casadas.

Serafín con la familia de su hermana en Cancienes .

Regresó definitivamente después de trece años en el trasatlántico "Alfonso XIII", pero antes pasó por México para ver a familia y amigos de Trasona que estaban allí.

En su viaje a México con Miguel de "Pepa", Guillermo y Generosa..

Serafín volvió con una buena posición social, compró una casa en Avilés y abrió un comercio en la  calle de La Cámara con el mismo nombre y ofreciendo la misma mercancía  que en Cuba.
La guerra lo saqueó y se refugió en su pueblo de Trasona, nos explica su hija, donde había construido una casa con ilusión.
Se casó con Alicia, tuvo una hija. 

       Alicia y Maria Jesús en su casa de Trasona

Serafín siempre fue muy amante de su familia, su hermana Elvira se quedó viuda muy joven con dos niños y Serafín siempre le ofreció una vida cómoda  en Avilés.
Hay muchas fotos de él en reuniones y fiestas familiares, en Calavero y en Cancienes, toda la familia le teníamos mucho cariño porque se hacía querer.


Al terminar la guerra, la iglesia quedó destruida y él con otros entusiastas formaron una comisión para iniciar la construcción de un nuevo templo.
El presidente de la comisión era Perfecto Rodríguez, era tío de nuestro padre, pero por la rama paterna, Serafín era el tesorero. También estaba Manuel Garcia como secretario y Alfredo Suárez como vocal.
El documento de creación de esta comisión  perdura en la iglesia.


Fueron a ver la iglesia de Lugones para tomar referencias, pero vinieron diciendo que la iban a hacer más guapa.
El estado aportó 150.000 pesetas, todo lo demás lo pusieron los vecinos de Trasona, Serafín era persuasivo y rogaba a todos los parroquianos que contribuyeran con los acarreos de material: arena, ladrillos, cemento y piedra que extraían  de la cantera de la condesa de Peñalver.
Serafín aportaba el documento firmado de lo que daba cada vecino.


Ya anciano, cuando recordaba aquella obra decía: "nunca nadie me dijo que no".
La iglesia se inauguró en 1947, la fecha exacta figura en una placa colocada a la izquierda en la entrada.
Esta comisión también reformó el cementerio ampliándolo con la piedra que quedó al destruir la iglesia antigua.


Recordamos a Serafín en las procesiones portando el farolillo al lado del Santísimo, farolillo que él donó y que actualmente todavía lo acompaña en las procesiones de la fiesta sacramental. Su deseo era que siempre lo porteara alguien de la familia, un año me tocó llevarlo a mí y lo hice orgullosa en su honor.
Serafín vivió siempre en su casa indiana de Trasona, una de las pocas que se conservan en nuestro pueblo, con su gran galería y toda cerrada con un muro.

Serafín y Alicia a la derecha en su finca con unos amigos.

Serafín falleció el siete de febrero de 1971 a los 85 años, sus restos reposan en el panteón de Trasona que había mandado construir "rogó encarecidamente, a su familia que rezaran por su alma y no se olvidaran de mandar misas gregorianas, a poder ser sin demora".
Su hija cumplió todos su deseos.

Otra cosa que ha hecho su hija es continuar con el amor que su padre tenía por la familia, es una persona generosa  a la que siempre puedes acudir, para nosotras es muy importante, ella es la memoria viva de nuestro pueblo y cualquier duda que tenemos le preguntamos y siempre tiene la respuesta.

Ella fue la impulsora, hace unos años de una reunión de todas las mujeres de ca Lelo hicimos una entrada de ese encuentro realizado ya en 2012.

María Jesús también heredó de su padre el amor por el pueblo de Trasona y su parroquia, fue organista principal durante cuarenta años de la iglesia de Trasona, ella estudió en el Santo Angel de Avilés donde realizó también  estudios de piano.

Este es el pequeño homenaje que quisimos hacer a Serafín Fernández por todo lo que luchó por su familia y por su pueblo.
                                            



martes, 14 de septiembre de 2021

María Antónia Morenés

 Hace tres meses nos enterábamos que había fallecido María Antonia Morenés, heredera del conde de Peñalver  y copropietaria  del palacio de Trasona.

Nosotras, la conocimos hace unos años en su casa de Madrid, era una persona muy culta y con una memoria excelente, pasamos  tardes estupendas con ella  contándonos  historias que desconocíamos.

Os contaremos un poco de la historia de Maria Antonia.

Para comenzar, recordaremos que la  dueña del palacio era Maria Socorro Garcia de Paredes y Argüelles, ella nació en el palacio de Trasona en 1852, era hija del general Garcia de Paredes y se casó  con Nicolás Peñalver y Zamora, conde de Peñalver.

Como ya habíamos relatado en nuestra entrada sobre el conde de Peñalver , los condes al no tener  hijos legítimos convirtieron en sus ahijados a Luis Areces y Sotojove y su esposa Maria Antonia Mendez de Vigo y como nieta adoptiva a María Socorro Areces y Mendez de Vigo (Cocolín)

Como ya hemos comentado en otras entradas, al fallecer el conde, su viuda crea un colegio en memoria de su marido, para los niños de Trasona que se inaugura en 1921.

María Socorro Areces y Mendez de Vigo (Cocolín) para los vecinos de Trasona, nació en una habitación de la torre derecha del palacio de Trasona, eso nos contó su hija, y siempre estuvo muy vinculada con nuestro pueblo, pasaba aquí los veranos de niña y jovencita. Sus amigas de juegos eran las hijas de los colonos y del administrador de los condes.

En julio de 1931, la condesa se encuentra muy enferma, no puede tomar alimentos parece que su final es inminente,  Maria Antonia Menendez de Vigo, escribe a nuestro abuelo, que era el administrador del palacio de Trasona, para informarle de los hechos y de que temen por su vida, le  pide que "se limpien bien los azulejos del patio, saquen cortinajes, cuadros  y alfombras  y se tenga todo dispuesto para traer sus cadáver al palacio porque ese es el deseo de la condesa".  Pero la condesa mejora y fallece en su palacete de Madrid muchos años más tarde en los años 50 rodeada  de Cocolín y sus hijos.

Los años fueron pasando y Cocolín se convirtió en una joven a la que había que presentar en sociedad, esto coincide con la inauguración del palacio de los condes en la calle Rey Francisco en Madrid, del hecho se hacen eco toda la prensa madrileña.

En 1927, Cocolín se casa  con Luis Morenés y Arteaga, natural de San Sebastian,  (entre otros títulos marques de Argüeso y conde de Villada),  en la iglesia del Sagrado Corazón de Madrid, él era gran aficionado a la caza y al tiro de pichón.

En la prensa se hablaba de los regalos  que se han hecho las familias de los novios y los que ha regalado a su "nieta" la Condesa de Peñalver y que están expuestos en la elegante residencia de la condesa viuda de Peñalver.

También salieron en la prensa las imágenes de la boda, las tenemos, pero son de muy poca intensidad y no quedan bien.

Tienen dos hijos Luis y nuestra  Maria Antonia.

Llega la guerra civil y la familia sufre  "el acoso de las fuerzas republicanas peligrando la vida de los dos niños en distintas ocasiones" según nos relata Maria Antonia.

Son imágenes  que perduraron en sus recuerdos hasta la vejez, siempre decía que gracias a dos de sus empleados estaba viva, recordaba también con mucho cariño a Juan, un empleado que se había casado con Elena, una chica de Trasona.

María Antonia Morenés desde muy niña se aficiona al tiro a pichón como su padre. Gana varios trofeos en su infancia.


Aquí aparece con otros dos niños en un torneo celebrado en el país vasco de donde era  su padre.

Al terminar la guerra, la economía de la familia va mal y Cocolin tiene que alquilar el bajo del palacete a la embajada americana, dedicándose a traducir  cartas  para ellos por las noches y así poder ganar lago de dinero para alimentar a la Condesa y a sus hijos.

En esta época de los años cuarenta escriben cartas a nuestra abuela pidiendo que se le envíen todos los alimentos que puedan, patatas, cebollas, peras..., que todo les viene bien.

En otra carta pide que les mande todos los muebles del palacio, armarios, cuadros, farolas del patio, todo para amueblar su casa de Madrid  saqueada en la guerra.

En esta foto se ve el salón de los retratos del palacio de Trasona en 1923, estos muebles y muchos más son los que se enviaron a Madrid.

A partir de 1944 Cocolín, la madre de Maria Antonia es la que toma las riendas de la casa de Trasona, en sus cartas siempre firma Condesa de Villada, su madre siempre firmaba como Maria Antonia.

El descubrir estas cartas, en las que siempre se refieren a nuestra abuela con gran cariño no entender como podía ser, que  teniendo tantas posesiones pudieran pasar tanta necesidad, es lo que nos llevó a querer conocer a María Antonia y que ella nos explicase el  motivo de aquellas cartas, a ella le encantó saber que mis tías las habían conservado y nos pidió si le podíamos dar una copia par tenerlas ella.

El 4 de junio de 1956, María Antonia Morenés,  se convierte en campeona mundial de tiro a pichón, el ABC de la época se hace eco de la noticia.

La imagen de Maria Antonia vencedora aparece en toda la prensa nacional.


En 1960, en la revista Hola, aparecía una foto de Maria Antonia en la boda de su amiga de infancia  Fabiola con el rey de Bélgica, en la instantánea aparecía con su banda de campeona mundial de tiro. 
Hemos tratado de encontrar esa foto, pero no hemos podido.
Hablaba ilusionada que en una exposición  de cuadros en Bélgica  sobre Federico Madrazo, la reina Fabiola se detuvo ante el cuadro de Leocadia Zamora y  comentó a sus acompañantes que ella había pasado parte de su infancia jugando a los pies de ese cuadro con su amiga Maria Antonia Morenés.

 Ella nos contó que también acudió a la boda de Juan Carlos y Sofía a Grecia, allí conoció las comidas griegas que le encantaron, las ensaladas con el queso de "feta" y aceitunas negras todavía las recordaba a pesar de haber pasado tantos años.

Cuando estuvimos en su casa la primera vez nos impresionó un salón donde tenía numerosas cabezas de animales disecadas, ella nos explicó que eran piezas que habían cazado ella y su padre en cacerías realizadas en la finca de Doña Ana, que antes de ser expropiada y pasar a ser DOÑANA era propiedad de sus primos y allí eran frecuentes estas cacerías donde acudían muchas personalidades de todo el mundo para participar en ellas.

María Antonia se hizo administradora de fincas, se convirtió en la primera mujer administradora de fincas de España.
Muchos vecinos mayores de Trasona recuerdan a María Antonia con su madre en las años 60 llegando en un "simca 1000" a nuestro pueblo, a ellas, pese a no poseer el titulo de condes, siempre las llamaban "las condesas".


En uno de sus viajes a Trasona trajeron en su coche un "acompañante " con mucho cuidado de que no se rompiese, era una imagen de San Juan Bosco, que la duquesa de Alba les había regalado para la iglesia de Trasona.
Por lo visto la duquesa era muy devota del Santo y gran colaboradora  con los salesianos, tenía una fábrica donde se hacían las  imágenes.
Les mandó que eligiesen el que más les gustaba, pero tuvieron que elegir el que podía entrar en su coche.
La imagen está en nuestra iglesia y a todos los estudiosos salesianos les extraña la presencia de la imagen en Trasona.
María Antonia nos contó muchas más cosas de su familia,  ya había fallecido su hermano y la relación con su cuñada y sus sobrinos atravesó momentos muy duros que nos relató, parecía que estábamos viviendo nosotras los hechos al ver como lo explicaba, nos dio mucha pena de ella.

Otra cosa que nos dejó impresionadas fue el gran cuadro de Federico  Madrazo que presidía una sala, es la imagen de Leocadia Zamora, tía del Conde de Peñalver y fundadora de las carmelitas de Oviedo, aquí tuvimos que hacernos una foto con ella y con el cuadro detrás, no lo pudimos evitar.

Aquí estamos, delante de Leocadia

En el patio conservan la placa conmemorativa  de la inauguración del colegio, hablando con ella sobre eso, Loli le dice que es una pena como está el palacio y el colegio, en ruinas, también le dice que fue una pena que vendiesen todos los mapas y objetos del colegio y hasta las dos palmeras que lo adornaban, nos quedamos frías  con su respuesta, "Loli, gracias al dinero  de esas palmeras comimos mi madre y yo dos años".
En los años sesenta en el palacete de Madrid se grabaron muchas películas, un antiguo empleado, más amigo que empleado. que era Juan, el marido de Regina, se colocaba en la puerta para  vigilar de que no se llevasen nada de la casa los actores ni el equipo.

Pero cuando Maria Antonia quedó como dueña, no quiso vender nada del legado que le habían dejado, conservando  todo el patrimonio en Trasona, jamás quiso vender ni una finca, solo lo que les expropiaron  para la autopista, campo de golf, ParqueAstur...

                                             Esta foto es de la prensa asturiana .
Fueron dos visitas las que le hicimos, una de verano y otra de invierno, pero muchas charlas telefónicas, se conocía el nombre y la vida de todos los vecinos de siempre de nuestro pueblo, hablaba de todos con cariño, se enteraba si uno había estado mal, si otro se había operado, quedamos sorprendidas, sabía más que nosotras.
En diciembre de 2019, estuvimos en su casa, tuvimos que subir andando para las escaleras, porque con las estufas, si se ponía el ascensor en marcha, saltaban los plomos y quedabas colgada. nos dio pena al verla, estaba envuelta en una manta sentada en un sillón muy abrigada porque el día era muy frío  y la casa no estaba caldeada, su cabeza seguía siendo prodigiosa.

Con la pandemia, volvimos a hablar por teléfono  en varias ocasiones y su fallecimiento nos pilló por sorpresa estando en Menorca y sin poder asistir a su funeral.

                     En esta foto que salió en la prensa, vemos a Maria Antonia con su sobrino Miguel y sus hijos, Miguel era su preferido.

Nos extraño que no hubiese ninguna esquela ni ningún comentario en la prensa de Madrid, cuando fallecieron su hermano y cuñada si se publicaron las esquelas y se hicieron funerales en Madrid.
Ella tenía ganas de que sus restos reposaran en Trasona, el pueblo que su madre le enseñó a querer.



Sus cenizas fueron trasladadas por su familia a nuestro pueblo donde nuestro párroco realizó un funeral como se merecía, con sones fúnebres  de gaita y tambor.
Solo la prensa asturiana se hizo eco de su fallecimiento.
Al funeral acudieron vecinos del pueblo que la apreciaban y habían conocido.

En esta última foto vemos además de D. Constantino Bada, nuestro párroco, a su sobrino Miguel con sus hijos y un primo inglés que reside en Francia, pero Maria Antonia tenía familia  en Oviedo, una prima con la que mantenía mucha relación y muchas amigas que vivían entre Madrid y Oviedo y nos extraña que no hallan acudido ellas o sus descendientes. 

La familia delante del panteón del conde. 

En estos dos años se ha rehabilitado el campo de futbol del palacio y ahora lleva su nombre, pero a ella no le dio tiempo a conocerlo ni a probar la fabada que le habíamos prometido para cuando viniese, le encantaban los platos asturianos.


Descansa en paz, Maria Antonia. Fue un placer haberte conocido.